
En una clínica dental, el aire no es algo secundario. Cada procedimiento que genera aerosoles introduce patógenos en el aire en circulación. Si no se eliminan esos patógenos de forma inmediata, se crea un riesgo de infección cruzada. Hemos desarrollado un sistema de lámparas germicidas UVC para los sistemas de aire acondicionado central, con el fin de desinfectar continuamente el interior de los conductos, justo donde circula el aire y donde se acumulan los patógenos.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico Utilizamos lámparas de vapor de mercurio de baja presión, ajustadas para emitir luz a 254 nm. El ADN y el ARN absorben más luz en torno a 260 nm, por lo que 254 nm es la longitud de onda ideal para destruir esos microorganismos. Las lámparas están protegidas por fundas de cuarzo sin ozono, lo que permite que la luz de 254 nm pase, pero bloquea la luz de 185 nm, que produce ozono. Esto es importante cuando hay personas en la zona afectada por el aire.
Un conjunto de reflectores ayuda a dirigir la luz hacia el área deseada y a reducir la exposición innecesaria. Nosotros buscamos una dosis de UV adecuada en la zona donde circula el aire, medida en mJ/cm². Validamos esta dosis teniendo en cuenta la velocidad del flujo de aire y la distancia entre la lámpara y el aire. La intensidad de la luz se controla constantemente, y las lámparas se reemplazan cuando alcanzan su vida útil, no según un calendario predeterminado.
Por qué esto es útil en una clínica dental Los sistemas de aire acondicionado funcionan durante horas seguidas, y los ciclos de desinfección manuales no pueden mantenerse al ritmo del cambio de aire. Al utilizar lámparas UVC en los conductos de retorno y suministro, se logra destruir los microorganismos de manera continua mientras el sistema funciona. Esto reduce la carga microbiana que se transmite entre las salas de tratamiento, lo que a su vez disminuye el riesgo de infección, sin necesidad de usar químicos.
Qué debe tenerse en cuenta La intensidad de la luz UVC disminuye con la distancia, y también puede ser reducida por el polvo y la condensación. La geometría de los conductos debe ser lo más recta posible para que los fotones lleguen al lugar deseado. Además, las lámparas deben estar en un lugar accesible para su limpieza y control de rendimiento.
Es necesario verificar la compatibilidad de las lámparas con los materiales utilizados en los sistemas de aire acondicionado y con el acceso para su mantenimiento. Con el tiempo, las lámparas UVC pueden dañar ciertos polímeros y juntas si no se tiene en cuenta este factor. También es importante realizar pruebas regulares para verificar el rendimiento de las lámparas; estas deben reemplazarse según los resultados de las pruebas, no por suposiciones.