
Construyendo sistemas de curado por UV que realmente funcionen
La mayoría de los proveedores simplemente le venden una lámpara UV y le desean suerte. Eso no es cómo trabajamos nosotros. Preferimos analizar en detalle cada aspecto del proceso: el tamaño de la máquina, el comportamiento de la tinta y las características físicas del proceso en sí. Somos más bien sus socios técnicos, y no solo otro proveedor.
Lograr la reacción química adecuada
La verdad es que la eficacia de una lámpara depende de cómo reacciona con la tinta utilizada. Si la longitud de onda de la luz no coincide con la de los fotoiniciadores presentes en la tinta, entonces estamos perdiendo energía innecesariamente. Analizamos cuán profundo debe ser el proceso de curado y qué tan dura debe ser la superficie resultante. Si se utiliza tinta espesa, no basta con esperar lo mejor. Se necesita una densidad de potencia específica para que la capa inferior no quede pegajosa. Ajustamos la longitud del tubo y la potencia hasta que todo esté perfecto.
Manejo del calor
Las lámparas de alta potencia generan mucho calor. Cuando diseñamos un sistema para un fabricante, la velocidad de curado es solo la mitad del problema. La otra mitad es el enfriamiento. Si el flujo de aire es insuficiente, esa lámpara costosa se quemará mucho antes de tiempo. Es necesario asegurarse de que los ventiladores o sistemas de enfriamiento puedan manejar ese calor. De lo contrario, los sustratos se deformarán o la lámpara se dañará meses antes de lo esperado. Es un problema que nadie quiere tener.
Hacer que todo funcione sin complicaciones
Nos ocupamos de todos los detalles relacionados con el diseño del producto, así usted no tiene que preocuparse por el hardware. Hablamos de cosas importantes pero aburridas, como las especificaciones precisas de los conectores y las dimensiones exactas de la carcasa. Nos aseguramos de que los componentes mecánicos y eléctricos funcionen correctamente. De esta manera, sus técnicos pueden cambiar la lámpara sin tener que reconectar todo el sistema. Además, le ayudamos a encontrar la distancia ideal entre la lámpara y el material. Así, obtiene la mayor velocidad posible sin dañar el producto. Esto permite que la línea de producción siga funcionando sin interrupciones.