
Cómo ajustar el sistema de calefacción por infrarrojos para cada tamaño de vehículo Cuando construimos paredes de calefacción personalizadas para cabinas de pintura, siempre surge un problema molesto: el espacio entre las lámparas. Piénselo: un sedán compacto y un SUV de gran tamaño tienen formas completamente diferentes. Si simplemente colocamos lámparas de infrarrojos en una disposición regular, tendremos problemas. El techo del vehículo más bajo se calentará excesivamente, mientras que las partes superiores del vehículo permanecerán frías en los lugares donde realmente es necesario que se caliente. Cómo manejamos el calor No utilizamos una distribución uniforme de las lámparas. Eso no funciona en la práctica. En su lugar, dividimos la pared en zonas. Colocamos las lámparas de alta potencia en la parte central de la pared, justo donde se encuentra la mayor parte del cuerpo del vehículo. Luego, disminuimos la cantidad de lámparas en la parte superior e inferior. Es una forma sencilla de asegurarse de que el techo no se caliente demasiado, mientras que las partes inferiores del vehículo sí se calienten lo suficiente para permitir la secación del recubrimiento. Las ventajas y desventajas Por lo general, utilizamos tubos halógenos de cuarzo, ya que alcanzan la temperatura adecuada casi al instante. Pero hay un problema: cuando se colocan muchas lámparas en un espacio pequeño para cubrir un vehículo grande, se genera una gran cantidad de calor ambiental. Si la ventilación no es suficiente para evacuar ese aire, los sistemas de seguridad se activarán y todo se apagará. No es una forma muy buena de pasar un martes. El cableado El cableado también representa un desafío. Agrupamos las lámparas en circuitos separados para evitar que se rompan los interruptores cada vez que se encienden las lámparas. Ajustar el sistema a cualquier tipo de chasis Si trabajas con varios modelos de vehículos, no puedes reconstruir la pared cada vez que llega un vehículo diferente. Por eso sugerimos usar racks modulares. Puedes mover las bandejas con las lámparas hacia arriba o hacia abajo para cambiar el “centro de calor”. De esta manera, puedes pasar de un coche de techo bajo a una camioneta de techo alto en pocos minutos. Es una solución mecánica para un problema físico… y funciona.